Por: Lic. Adelaida Segarra
Nutricionista
El desayuno es considerado la comida más importante del día ya que, los alimentos que se ingieren en él, son los primeros después del extenso periodo que componen las horas de sueño. El desayuno precede el periodo en el que el cuerpo lleva a cabo la mayor actividad y por lo tanto, el mayor gasto de energía. Es por ello que, como madres y padres, debemos tener conciencia de la importancia del desayuno en el crecimiento y desarrollo saludable de nuestros hijos. A continuación comparto contigo algunos puntos que te servirán de guía en el proceso de educar y acostumbrar a tus hijos a mantener el buen hábito de desayunar.
Se ha comprobado que los niños y adolescentes que mantienen el hábito de desayunar saludablemente, logran una mayor concentración y un mejor desempeño académico. De igual manera, los niños que a diario ingieren un desayuno saludable disminuyen las probabilidades de padecer de obesidad a mediano y largo plazo. Como nutricionista, recibo constantemente la visita de padres y madres a quienes se les dificulta inculcar en sus hijos el hábito de desayunar, ya sea por sus rutinas laborales o por la falta de deseo de los niños para ingerir alimentos al poco tiempo de haberse despertado. Cualquiera que sea la causa, la omisión del desayuno ha llegado a convertirse en un problema nutricional generalizado entre niños y adolescentes, que debe ser atendido con premura desde la crianza en el hogar.
Es comprensible que no todos los niños se muestren igual de receptivos a la idea de desayunar. De igual manera, no todos tendrán la misma capacidad de apetito a tempranas horas del día. Ante esos escenarios, podemos optar por ofrecerles un desayuno sencillo o uno más completo. Lo importante es que, en cualquiera de las dos alternativas seleccionemos alimentos nutritivos y apropiados para el niño.
Un desayuno óptimo debe incluir:
- Cereales integrales y carbohidratos que aportan energía, vitaminas y minerales.
- Lácteos bajos en grasa que aportan proteínas, calcio y vitaminas.
- Frutas que proporcionan agua, fibra, vitaminas, y minerales.
- Alimentos proteínicos que aporten grasa, vitaminas y minerales, como el yogur y los huevos.
Si bien sabemos que un niño o un adolescente no va a ingerir todos los componentes anteriormente descritos en un solo desayuno, lo importante es que los nutrientes le sean provistos a lo largo del día. A modo de ejemplo, un desayuno completo y sencillo puede incluir un plato de avena y medio guineo. De igual manera un desayuno nutritivo y completo puede serlo un huevo revuelto con una rodaja de pan integral y una china mandarina.
Por otro lado, si la agenda diaria de los padres es muy apretada y no han tenido éxito en lograr que sus hijos se adapten a una rutina de desayuno, pueden proveerles desayunos fáciles basados en frutas (china mandarina, guineo), cereales altos en fibra y yogures bajos en azúcar que puedan transportar incluso de camino a la escuela.
El desarrollo de una alimentación balanceada comienza con el desayuno y en PedMed queremos ayudarte a lograr encontrar ese balance para tus hijos.
Para coordinar tu cita con nuestra nutricionista pediátrica puedes visitar www.pedmedpr.com o llamarnos al (787) 746-3848.


