Por: Dra. Josie Fuentes
Pediatra
El verano suele brindarnos los espacios en nuestras agendas para sacar un tiempo de ocio y disfrute al aire libre con nuestros hijos. El parque, la playa, la piscina y el río, son algunos de esos lugares a los que acudimos en busca de un rato de diversión familiar en la que los niños puedan esparcirse y exponerse a las aventuras que les proporcionan sus juegos. Es necesario que, como madres y padres, seamos conscientes de la importancia del cuidado de la piel de nuestros hijos al momento de exponerlos a la luz solar.
Los rayos del sol, también conocidos como rayos ultravioletas o rayos UV, representan un riesgo para la piel de nuestros niños ya que la exposición prolongada y descuidada a ellos, puede resultar en dolorosas quemaduras de alto riesgo para su salud (insolación). Un niño puede sufrir quemaduras solares incluso los días nublados, ya que hasta el 80% de los rayos UV pueden atravesar las nubes. Además, los rayos UV pueden rebotar en el agua, el concreto y la arena, por lo que es necesario asegurarse de que el niño está protegido.
A continuación comparto contigo algunos consejos para prevenir los efectos malignos de los rayos UV en la piel de tus hijos.
- Si tu hijo es un bebé de 6 meses o menos, mantenlo alejado de la luz solar directa, buscando sombra debajo de un árbol. También puedes colocar una sombrilla o establecer un canopy en donde refugiarse para evitar el contacto directo con los rayos UV.
- Limita la exposición al sol entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m., cuando los rayos UV son más fuertes.
- En ambientes de playa o piscina, viste a tus hijos con prendas de ropa resistentes a los rayos ultravioletas, como las llamadas sun shirts y protégelos con sombreros o bucket hats, que los cubran del sol sobre sus cabezas.
- Puedes poner gafas de sol con protección UV a tu hijo.
- Es sumamente importante que apliques protector solar a tu hijo correctamente.
Sobre el protector solar
El protector o bloqueador solar puede ayudar a proteger la piel de quemaduras solares pero, únicamente lo usas correctamente. Recuerda que el protector solar se debe usar para protegerse del sol y no para sobreexponerse a los rayos solares.
Cómo elegir el protector solar para tu hijo
- Elige un protector solar que en la etiqueta diga “Broad Spectrum” lo que significa que bloquea los rayos UV ampliamente.
- Vigila que el bloqueador solar tenga las siglas SPF (Sun Protection Factor) y procura que oscile entre 50 a 100 SPF preferiblemente.
Cómo aplicar el protector solar
- Usa una cantidad suficiente de protector solar para cubrir todas las áreas expuestas en el cuerpo del niño. Cubre su cara, nuca, nariz, orejas, piernas, pies, manos y brazos. Procura frotar bien durante la aplicación para que penetre.
- Evita aplicar el bloqueador solar muy cerca de los ojos pues, puede resultar molestoso para el niño de frotarse cerca de la retina.
- Aplica el protector solar de 15 a 30 minutos antes de salir al aire libre. Se necesita tiempo para que la piel lo absorba.
- Sé generoso en la aplicación del protector solar, retocando al niño cada 2 horas y después de nadar, sudar o secarse con una toalla.
Protector solar para bebés
- Si tu bebé es menor de 6 meses, usa protector solar en las áreas pequeñas del cuerpo, como la cara. Recuerda el uso de la sombra anteriormente mencionada.
- Para bebés mayores de 6 meses, aplica en todas las áreas del cuerpo, guardando mucho cuidado alrededor de los ojos. Si el bebé se frota los ojos y el protector solar penetra en ellos, lávale los ojos y las manos con un paño húmedo.
- Si el protector solar le irrita la piel, prueba una marca diferente o un protector solar con dióxido de titanio u óxido de zinc.
Quemaduras de sol
Seguir los consejos anteriormente expuestos, te ayudará a evitar a toda costa que tu hijo o hija sea víctima de una insolación y evitará el peligro y el dolor que la sobreexposición al sol conlleva. No obstante, si por alguna razón tu hija o hijo se encuentra sufriendo de una insolación es imperativo que tomes acción inmediata.
- Si tu bebé es menor de 1 año de edad y sufre una insolación o quemadura solar, llama de inmediato al médico.
- En el caso de niños mayores, llama al pediatra de su hijo si ves ampollas, el menor se queja de dolor o tiene fiebre.
Cómo aliviar una quemadura solar
- Hidrata al niño dándole agua.
- Usa agua fría para ayudar a que la piel del niño se sienta mejor.
- Dale analgésicos o medicamentos para el dolor, para aliviar los dolores de las quemaduras. Para un bebé de 6 meses o menor, se administra acetaminofén. Para un niño mayor de 6 meses, se puede administrar acetaminofén o ibuprofeno.
- Consulta con el médico de tu hijo acerca de qué lociones para la piel le puedes untar.
- Mantén a tu hijo alejado del sol hasta que la quemadura solar se haya curado por completo.
En PedMed queremos que estés ready para disfrutar tu verano con tus hijos. ¡Protégelos del sol!


