Por: Dr. Jorge Muñoz
Neurólogo
La epilepsia es el trastorno cerebral más común entre niños y adolescentes en los Estados Unidos. Esta condición ocurre cuando se dan cambios en el tejido encefálico que llevan al cerebro a un estado sensitivo e irritable. De este modo el cerebro comienza a producir señales atípicas que son conducidas a través del sistema nervioso, provocando convulsiones esporádicas. Contrario a lo que se puede llegar a pensar en el imaginario popular, la epilepsia no es una enfermedad mental, sino un problema físico que requiere de la atención de un neurólogo.
La epilepsia en Puerto Rico y algunas señales del padecimiento
Un estudio llevado a cabo por la Ponce Health Sciences University estimó en 80,000 la cantidad de pacientes epilépticos en Puerto Rico. Se trata de una cifra suficientemente alta como para que todo padre y madre esté alerta respecto a las señales de este padecimiento que pueda mostrar su hija o hijo. Algunas alertas del posible padecimiento de epilepsia en un niño, pueden serlo las ausencias (distracciones prolongadas), la pérdida de conciencia junto a la parada de actividad del niño, alguna caída brusca por pérdida del tono muscular, contracciones musculares y rigidez corporal con sacudidas musculares.
¿Qué hacer si mi hijo tiene algunas señales de epilepsia?
Cuando los padres detectan indicios de epilepsia en su hijo, es imperativo que lo lleve a un neurólogo pediátrico. Este es el especialista que llevará a cabo los exámenes correspondientes para determinar si en efecto, el niño padece de epilepsia. Aproximadamente dos tercios de todos los niños con epilepsia superan sus convulsiones cuando llegan a la adolescencia. No obstante, para algunos la epilepsia puede ser una afección de por vida.
En la gran mayoría de los casos la epilepsia no invalida la funcionalidad de la persona. Si su hijo es diagnosticado con epilepsia, existen medicamentos, procedimientos y tratamientos que permitirán que pueda llevar su vida dentro de un marco de normalidad. Es por ello que es importante que al detectar indicios de epilepsia en el niño, este sea atendido de manera inmediata por un neurólogo.


