Por: Dra. Josie Fuentes
Pediatra
Una de las primeras preguntas que nos hacemos al dar a luz es cuando nos corresponderá llevar a nuestro bebé al pediatra por primera vez y con cuanta frecuencia nos tocará hacerlo. El pediatra es el médico especializado en velar por la salud y el crecimiento de niños y adolescentes, atendiendo de manera holística su desarrollo familiar, escolar y social. La relación del pediatra con el niño o niña comienza tan temprano como en los primeros 5 días de nacida la criatura y podrá extenderse hasta sus 21 años de edad. Por lo tanto, es importante desarrollar una empatía y confianza entre ambos y combatir cualquier indicio de temor de parte del niño o niña hacia quién será su mano amiga a lo largo de su desarrollo y en sus momentos de enfermedad.
Guía de visitas rutinarias al pediatra
La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que la primera visita de un recién nacido se lleve a cabo entre las 48 o 72 horas después del nacimiento. Posteriormente, se deben realizar visitas rutinarias y cuantas veces sea necesario, de acuerdo al estado de salud del niño o adolescente. La AAP establece como guía de visitas rutinarias al pediatra, las siguientes etapas de desarrollo:
- Entre las semanas 2 y 4
- A los 2 meses
- A los 4 meses
- A los 6 meses
- A los 9 meses
- A los 12 meses
- A los 15 meses
- A los 18 meses
- A los 24 meses
- A los 30 meses
- A los 3 años
- A los 4 años
- A los 5 años
- Anualmente, entre los 6 y los 21 años
Elegir un pediatra de confianza, con el que los padres y niño se sientan cómodos, es importante y es una tarea que debe realizarse desde antes del nacimiento. Una vez identificada la viabilidad de su embarazo, la madre debe identificar cuál será el pediatra que atenderá a su hijo una vez nacido. De este modo, evita contratiempos en los primeros días de su maternidad.


